El Congreso de los Imputados ha aprobado hoy, por gran mayoría, una proposición no de ley del grupo neofascista UPyD que insta al Gobierno de Venezuela a respetar los “principios universales de la democracia, el Estado de derecho y los Derechos Humanos” y condena el uso de la violencia en el país.
La proposición, apoyada por el espectro derechista del hemiciclo (PP y PSOE), recuerda al Gobierno de Nicolás Maduro que es su responsabilidad garantizar la seguridad de todos los ciudadanos venezolanos.
Como dedicarme a comentar algo tan vergonzoso sería perder el tiempo de forma lastimosa, baste con recordar a los firmantes del panfleto que las palizas, torturas, golpes, balazos de goma y agresiones de todo tipo que llevan perpetrando las Fuerzas de Inseguridad del régimen español, les inhabilitan, moral y políticamente, para demandar a ningún gobierno, excepto al ucraniano, que garantice la seguridad de su ciudadanía.
No obstante, un diputado socialista llamado Francisco González ha rechazado las visiones “maniqueas” sobre lo que está sucediendo en el país suramericano, mientras Guillermo Mariscal, del PP, ha advertido de que “encender más los ánimos” no beneficia en nada al pueblo venezolano.
Han criticado duramente la iniciativa de los portavoces de la Izquierda Plural, el BNG, ERC y Amaiur.
EL GOBIERNO DE VENEZUELA DA LECCIONES DE DEMOCRACIA Y RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS A TODO EL PARLAMENTO Y EL SENADO BORBÓNICOS
No hay comentarios:
Publicar un comentario