Como presidenta del PP de Madrid, Aguirre puede presumir de
resultados en Las Rozas y Brunete. El PP se empeñó en mantener a los dos
alcaldes imputados y los ciudadanos les han vuelto a votar. Uno,
mayoría y el otro, mayoría absoluta. Ambos seguirán de alcaldes. A
Marcos Martínez Barazón tampoco le ha pasado factura […]
Como presidenta del PP de Madrid, Aguirre puede presumir de
resultados en Las Rozas y Brunete. El PP se empeñó en mantener a los dos
alcaldes imputados y los ciudadanos les han vuelto a votar. Uno,
mayoría y el otro, mayoría absoluta. Ambos seguirán de alcaldes. A
Marcos Martínez Barazón tampoco le ha pasado factura haber dormido en la
cárcel por corrupción.
A muchos de sus vecinos no les importó su imputación en la operación Púnica. Cuando volvió a Cuadros, el pueblo leonés del que era alcalde, fue aclamado. El mismo cariño le mostraron cuando regresó a su despacho en la diputación.
El PP le echó, él creó su propio partido y ahora esos aplausos se han
convertido en votos: mayoría absoluta. El PSOE también declaró no
idóneo al presidente del Cabildo de la Gomera por su imputación en un
escándalo urbanístico. Y Casimiro Curbelo, imputado entre otras cosas por cohecho, también montó su propio partido. Y también ha ganado.
Lleva un cuarto de siglo presidiendo el cabildo y ahí va a seguir.
Juan Martín Serón fue condenado por cohecho. Hoy nos recibe con la
satisfacción de haber arrasado en las urnas tras cambiar de partido.
Bromea con su cambio de siglas justo antes de las elecciones. Con el PP
ha sido durante 15 años alcalde de Alhaurín el Grande, en Málaga.
Un juez de Pamplona ha desestimado la denuncia que presentó un
joven contra la policía por haber quedado tuerto al recibir en el ojo el
impacto de una pelota de goma durante la huelga general del 26 de
septiembre de 2012 y le sugiere que dirija su reclamación a los
sindicatos convocantes (ELA, LAB y ESK).
En su sentencia, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de
Pamplona considera probado que las lesiones sufridas por el joven en el
ojo fueron provocadas por el impacto de una pelota de goma lanzada por
alguno de los policías que trataban de mantener el orden público en el
Paseo de Sarasate de la capital navarra durante los incidentes
registrados en la huelga general convocada por sindicatos nacionalistas.






