Hasta ahora, la
prensa europea, incluida la española, esta siendo amable con los
"revolucionarios" de Maidán que derrocaron al presidente electo Víctor
Yanukóvich. Muy poco, o nada, se habla de que detrás de todo hay un gran
complot fascista que se pretende ocultar y que se está llevando a cabo
con la complicidad y ayuda de Europa y EE.UU. que defienden sus propios
intereses en la región y que son contrarios a Rusía.
Detrás de todo
esto está la intención de reforzar el plan de la Unión Europea y de
EE.UU., de conseguir que Ucrania rompa lazos históricos con Rusia. De
hecho, la planificación de Washington “es hacer de Ucrania una segunda
Polonia, aunque para eso están creando situaciones que pueden derivar
incluso en una guerra civil”.