O
sea que organizamos un homenaje a las víctimas del 11-M y montamos una
misa en la Catedral de la Almudena. ¿Qué coño de país laico es este?
Según tengo entendido, quizá un tercio de las víctimas de aquella
barbaridad había nacido bajo el yugo de otras religiones. Y de los otros
dos tercios, no sé cuántos asesinados serían creyentes de Rouco Varela.
Yo nací católico por imposición bautista. Me echaron agua en la cabeza,
y nunca le perdonaré a los curas haber elegido tan intragable líquido.
Si yo hubiera muerto en los trenes de Atocha, me hubiera asqueado que mi
funeral lo celebrara monseñor Rouco Varela, personaje siniestro de la
historia reciente de España, machista repugnante, encubridor de
pedófilos, lamepiés de banqueros estafadores, beatificador de fascistas,
y en la Almudena. La catedral más fea de España ¿A nadie se le ocurrió
manera más hipócrita y deshermosa de descelebrar y descerebrar tanta
muerte?
Los atentados del 11-M no fueron
atentados. Fueron un pequeño episodio más de la guerra. Hay dos bandos
en esta guerra. El bando de los putos civilizados cool, que para seguir siendo cool necesitan petróleo para ambientar sus lofts de Manhattan. Y el bando de los putos moros, que tienen el petróleo y una religión nada cool. Los putos civilizados cool les
echamos bombas desde aviones inteligentes, y esos aviones son tan
inteligentes que las bombas caen sobre putos niños sin nombre. Ellos son
tan torpes que ponen en nuestros trenes bombas con nombres y apellidos
de niños. Nuestros muertos niños tienen nombre y foto en los periódicos.
Los suyos, no.
Yo no entiendo por qué a esa misa de Rouco Varela asistió Pilar Manjón, siendo además esa catedral tan fea.
Entrevisté a Pilar Manjón una o dos
veces, no lo recuerdo muy bien. Y me dio la impresión de que estaba ante
una de las personas más hermosas que nunca he conocido. Después,
durante casi diez años sin verla, seguí leyendo sus hechos y sus
palabras por los periódicos. Y, sabiendo más o menos lo que ha hecho y
lo que no ha querido hacer, diez años más tarde llego a la reiterativa
conclusión de que Pilar Manjón es una de las personas más hermosas que
nunca he conocido. ¿Qué hacías ahí, Pilar? ¿Qué cojones hacías ahí? Yo
jamás compartiría mesa ni misa con probables clientes del imposible
Tribunal de la Haya.
Fuente: http://blogs.publico.es/rosa-espinas/2014/03/12/mi-querida-y-traidora-pilar-manjon/
No hay comentarios:
Publicar un comentario