sábado, 22 de marzo de 2014

[Criminales] La niña de Treviño no murió por falta de ambulancias, sino por falta de vacunas



La pequeña no murió porque no enviaron una ambulancia. Murió porque eliminaron la vacuna.

No fueron las ambulancias; fueron las vacunas

Ha fallecido una niña de 3 años por varicela complicada por una sepsis. Vivía en un municipio del norte de España del condado de Treviño, La puebla de Arganzón, el cual, por azares de su historia, pertenece administrativamente a una provincia distinta de aquella en la que está situada geográficamente. Esa circunstancia ha condicionado en este caso una descordinación entre administraciones de ambas provincias para el envío de una ambulancia en el momento en que empeoró el estado de salud de la cría.

Llama la atención que casi todos los medios del país -con honrosísimas excepciones como ésta, de Carme Chaparro-, independientemente de su ideología, hablen de la ‘muerte por falta de ambulancia’. Se cargan las tintas en nacionalismos y responsabilidades, izquierdas y derechas, en quién tenía que haber enviado la ambulancia y cuántas cabezas van a rodar.


A veces las cosas se desdibujan por ignorancia. Otras por mimetismo. Otras, por mala leche.

Disculpen ustedes, señores periodistas despistados, si me entrometo y me permito reorientarles un poco el tema. El aspecto sobre el que están ustedes centrados es una soberana chorrada, totalmente marginal, una pérdida de foco tremenda, un chascarrillo de la desgracia. Lo que ha matado a esta niña no ha sido el color de la furgoneta de transporte que nunca vio.

Por lo que ha muerto esta niña es por la complicación de una enfermedad inmunoprevenible (la varicela). Y esta niña ha muerto por haberla contraído mientras vivía en el Reino de España, y no por hacerlo en Burgos o Euskadi. Ha muerto por vivir en este país aquí y ahora, insisto, en el que se han dado dos circunstancias que, combinadas, le han impedido evitar su enfermedad y posterior muerte:

- SU SISTEMA NACIONAL DE SALUD NO LE OFERTADO LA VACUNACIÓN CONTRA LA VARICELA, A PESAR DE QUE EXISTE UNA VACUNA CON EFICACIA DEMOSTRADA. Su Ministerio de Sanidad, con el acuerdo tácito del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (donde están representados los servicios de salud vasco y castellano leonés), ha excluido la vacuna de la varicela del Calendario Vacunal Unificado en la edad de riesgo, y sólo vacuna a los niños de 12-13 años que no hayan pasado ya la varicela salvaje, en contra de las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, que recomiendan la vacunación a los niños de 12 meses con un recuerdo a los 2-3 años.
- SUS PADRES NO HABRÍAN PODIDO ADQUIRIR DICHA VACUNA EN NUESTRO PAÍS, NI SIQUIERA PAGÁNDOLA DE SU BOLSILLO. Desde Septiembre de 2013, el Ministerio de Sanidad ‘bloqueó’ -prohibió- la comercialización en farmacias de la vacuna de la varicela. La Asociación Española de Pediatría emitió una nota informativa sobre este problema, señalando las consecuencias para la salud pública que podían derivarse de dicha situación, toda vez que la restricción en la comercialización tenía una base científica tan endeble.

Esta niña, vacunada, no habría muerto por una complicación de la varicela ni en Treviño, ni en el Congo, ni en el mismísimo infierno. Simplemente, no habría enfermado. Y habría dado lo mismo que la ambulancia hubiere venido de la izquierda o de la derecha, fuere un tanque o un carruaje de caballos. Esta niña, vacunada, estaría jugando hoy con sus amigos, en el patio del cole, ignorante de si vivía Euskadi o en Burgos; esas estupideces no suelen importarle a los niños. Su vida, sí.
La mayoría de las víctimas por la política sanitaria son anónimas. A ella, esta cría, desgraciadamente, la hemos conocido. ¿Dejaremos que haya más?
No, señores periodistas. No fueron las ambulancias. Fueron las vacunas.


Así lo publicaba El Ventano

La causa de la muerte de niña de tres años de la localidad burgalesa de Treviño, fallecida este lunes a causa de una varicela, tras un problema de coordinación para enviar una ambulancia en los servicios de salud, fue realmente la eliminación de la vacuna por parte de Sanidad.

El Ministerio de Sanidad, con el acuerdo tácito de los servicios se salud de los gobiernos autonómicos, excluyó la vacuna de la varicela del Calendario Vacunal Unificado en la edad de riesgo, y sólo vacuna a los niños de 12 y13 años que no hayan pasado ya la varicela salvaje, en contra de las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, que recomienda suministrarla a los niños de 12 meses con un recuerdo a los 2-3 años.

Además, sus padres no habrían podido adquirir dicha vacuna, ni siquiera pagando, porque desde septiembre del pasado año el Ministerio de Sanidad prohibió la comercialización en farmacias de dicha vacuna, a pesar de las advertencias dadas por la Asociación Española de Pediatría sobre las consecuencias de dicha medida.

Esta niña, vacunada, no hubiera necesitado ninguna ambulancia, ni de Castilla León ni del País Vasco, porque no habría enfermado de varicela. La muerte de esta niña ha salido a la luz por el 'problema' de las ambulancias, aunque nada tenían que ver con su muerte. Otras miles de víctimas que habrán fallecido por otro tipo de recortes nunca se conocerán.

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