La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo
considera un "avance" que la fiscalía haya pedido por primera vez que se
investiguen los insultos.
Las vísperas del 11-M arrecian los insultos. Alguien, amparado en
el anonimato, emponzoña con una precisión terca el correo electrónico y
la línea telefónica de Pilar Manjón, que lleva una década denunciando las deposiciones. Hace dos años excretaron sobre su coche la palabra "puta",
un insulto que ha venido acompañado de "proterrorista". La presidenta
de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo no consiente que nadie
enturbie la memoria de Daniel, víctima de los atentados del Pozo, por
eso ha llevado a los tribunales al ¡Arriba España! que escribió
en Twitter que "le tocó la lotería cuando mataron al hijo". Es la
primera vez que la Fiscalía de la Audiencia Nacional pide que se investigue
a tres usuarios de redes sociales por dedicarle vilezas que podrían
suponer un delito de humillación a las víctimas del terrorismo.
Diez años de insultos y querellas...
Antes no tenía Twitter ni Facebook, pero llegaban a través del teléfono de mi casa y de la asociación, así como del correo electrónico. Era matemático: cada vez que se aproximaba el 11-M, recibía unos powerpoints muy pesados, que jamás abrí porque la Policía ya me había enseñado lo que contenían. Eran primeros planos de los cadáveres del Pozo, donde murió mi hijo. Gracias a dios, nunca los vi, pero los aporté como prueba. Por eso he llevado escolta durante ocho años.
Diez años de insultos y querellas...
Antes no tenía Twitter ni Facebook, pero llegaban a través del teléfono de mi casa y de la asociación, así como del correo electrónico. Era matemático: cada vez que se aproximaba el 11-M, recibía unos powerpoints muy pesados, que jamás abrí porque la Policía ya me había enseñado lo que contenían. Eran primeros planos de los cadáveres del Pozo, donde murió mi hijo. Gracias a dios, nunca los vi, pero los aporté como prueba. Por eso he llevado escolta durante ocho años.
