Acaba de publicarse Intxaurrondo. La sombra del nogal,
un libro de la serie negra de Ediciones El Garaje, pero que no es
ficción, sino la realidad que describe el autor, Ion Arretxe, detenido
el 26 de noviembre de 1985, a sus 21 años, y a partir de entonces
torturado por la Guardia Civil del cuartel de Intxaurrondo (Guipuzcoa),
en aplicación de la entonces recién aprobada Ley Antiterrorista, que
permite diez días de detención policial incomunicada. La coincidencia de
esta obra con mi reciente libro Democracia de papel, editado
por Catarata, donde se evoca la intervención parlamentaria sostenida
unos meses antes por el diputado de Euskadiko Ezkerra, Juan María Bandrés,
contra esa ley, propuesta por el Gobierno socialista, atrajo mi interés
por el libro de Arretxe, que me he leído casi de un tirón.A la vista del escalofriante relato de Arretxe, los alegatos del diputado Bandrés, expuestos solo unos cuantos meses antes de que Arretxe fuera torturado, ganan fuerza ahora. En la misma línea de lo que defendía el socialista Gregorio Peces-Barba años antes, desde la oposición, Bandrés, en septiembre de 1984 preguntaba: "¿Para qué sirve tener a una persona incomunicada durante diez días si desde el primero, con la Constitución en la mano, puede negarse a declarar?". Bandrés se contestaba a sí mismo que la detención gubernativa incomunicada favorece la tortura.






